Tras infinitas tardes negras, dolorosas
me sonríe nuevamente el destino al andar,
tras batallas largas, violentas y pesadas
me entrego ciegamente, nueva al amar.
Tras el frío inmenso del sufrir y del llorar
la esperanza es mi guía fiel y el perdón,
mi fe a la pasión y al amor reconquistar
me da fuerzas pa’ proteger mi herido corazón.