La noche es triste y sorda y muda
y sola me siento y llena de duda,
llorando personas falsas, malignas,
creyendo a ciegas en palabras indignas.
Y busco tan solo razón pa' seguir
y allí te encuentro cariñoso decir:
"No llores, hermosa, tan solo vení,
te cuidaré en mis brazos, confía en mí."