August 9, 2010

El amor sabe a fresas


Es radiante y nunca llora,

cuando se va,

es mucho más valiente,

pero de orgulloso nada.

¡Ah, cierto!

Hay veces que se siente triste,

y ni entonces pone mala cara.

¡Pues claro!

Es frívolo quizás,

e insaciablemente candoroso, de verdad,

hasta travieso dicen.

Pero es más exótico que aliento de café,

y más dulce que el chocolate,

más enigmático que cualquiera,

y aún cuando por ingenuidad sabe amargo,

su aroma sabe a fresas…