Cierro los ojos mojados y sigues parado allí,
en mi mente cerrado y no quieres salir.
Te extraño entero y te busco en mi piel,
pero lejos estás abrazado a otra mujer.
Mis lágrimas empapan la brisa y me hablan de ti.
Observo a lo lejos las luces del faro y lloro aquí.
Te veo en mis sueños y te llevo en mi sed,
pero con otra estás y no piensas volver.
Me ahogo del miedo...
Y de repente las luces del faro se apagan,
me invade el silencio, la sombra mojada,
y gota a gota el llanto con sangre se mezcla,
se apaga la vida como las luces doradas,
y se queda el amor llorando la vida apagada.