La vida es tan corta y tan dura,
no hay que dejarse engañar,
no vale la pena perder la dulzura,
no vale la pena llorar.
La fe es tan fuerte y tan erguida,
no hay que dejarla calmar,
no vale la pena perder la salida,
no vale la pena llorar.
El amor es tan claro y tan puro,
no hay que dejarlo volar,
no vale la pena perder el conjuro,
no vale la pena llorar.
…Porque el llorar es sufrir, es morir...
…Así como muere la flor, pétalo por pétalo, hoja por hoja...
…Y el vivir es amar, es palpitar...
…Así como palpita el ciego, mano a mano, paso a paso...
…Sin saber el llegar…