Cuando las palabras ya no hablan,
y el dolor tan cansado está de llorar,
cuando el son ya no suena al compás,
y la letra al final se queda vacía.
Cuando el reloj ya no marca cada minuto,
y la tristeza se lleva a la felicidad de la mano,
cuando el corazón ya está callado,
y se esconde el amor tras el viejo telón...
...
¿Qué hago, mi niña?
...
Me voy o me quedo…